Parte I · RepasoEl Verdadero Dios
Hay un solo Dios viviente y verdadero. Es un ser personal, inteligente y espiritual, el Creador, Redentor, Conservador y Gobernante del universo. Dios es infinito en santidad y en todas las demás perfecciones. A Él debemos el amor más elevado, reverencia y obediencia. El Dios eterno se nos revela a Sí mismo como Padre, Hijo y Espíritu Santo, quienes, siendo iguales en toda perfección divina, desempeñan oficios diferentes aunque unísonos en la obra de la redención.
Confusión
Antes de que podamos hablar de la Trinidad, tenemos que hablar de la unidad, porque la palabra Trinidad significa «tri-unidad». Detrás del concepto de unidad está la afirmación bíblica del monoteísmo. El prefijo mono significa “uno” o “único”, mientras que la raíz teísmo tiene que ver con Dios. Por lo tanto, monoteísmo comunica la idea de que hay un solo Dios.
La doctrina de la Trinidad es distintiva del cristianismo, ya que es única al afirmar que, aunque existe un solo Dios, hay tres personas que son Dios. Además, es importante aclarar que esta doctrina no está de manera explícita en la Biblia, razón por la cual también surgen grupos sectarios que la niegan.
Evidencia bíblica
Aun cuando no podemos encontrar una definición explícita de la Trinidad en el Antiguo Testamento, sí encontramos indicios dispersos acerca de la naturaleza trina de Dios.
1 Jehová dijo a mi Señor: Siéntate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies.
4 Juró Jehová, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec.
Salmo 110:1, 4Es importante aclarar que siempre se presenta a Dios como único. En ninguna manera se insinúa en algún pasaje de la Biblia alguna forma de politeísmo. Más bien, condena la adoración de otros dioses (ídolos) y siempre se presenta como un solo Dios.
Naturalmente, vamos a encontrar evidencia en el Nuevo Testamento de la Trinidad. En 1 Corintios 8:6 podemos encontrar la distinción entre la persona del Padre y la persona del Hijo:
Y más evidentemente en Mateo 28:19, que por cierto es un versículo que derrumba la herejía unicitaria.
Entonces, ¿qué es la Trinidad?
6 Este es Jesucristo, que vino mediante agua y sangre; no mediante agua solamente, sino mediante agua y sangre. Y el Espíritu es el que da testimonio; porque el Espíritu es la verdad. 7 Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.
1 Juan 5:6–7Cabe señalar que, en la versión Reina-Valera, esta traducción ha recibido una fuerte crítica por no encontrarse de esta forma en los textos originales, razón por la cual en versiones más recientes, como la Nueva Traducción Viviente y la Nueva Versión Internacional, el texto es diferente. Pero podemos encontrar los indicios en otros lugares del Nuevo Testamento.
Como ya veíamos en Mateo 28:19, vemos la unidad de las tres personas porque dice: “en el nombre” (singular) “del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo”.
El Concilio de Nicea (325 d.C.) produjo el Credo Niceno, el cual afirma que Cristo es “el unigénito Hijo de Dios, engendrado del Padre antes de todos los siglos”, y que Él fue “engendrado, no creado”. Además, declara que Él es “Dios de Dios, Luz de Luz, verdadero Dios de Dios verdadero… de la misma naturaleza del Padre”. La iglesia sostuvo que los términos escriturales tales como primogénito y engendrado tienen relación con el lugar de honor de Cristo, no con su origen biológico. La iglesia declaró que Cristo es de la misma sustancia, ser y esencia que el Padre. De este modo se puso adelante la idea de que Dios, aunque es tres personas, es uno en esencia.
Parte IIRelación y funciones
El Padre
El papel de iniciar, dirigir y enviar es apropiado para la posición del Padre, por medio de quien se modela toda la paternidad humana.
El Hijo
El papel de responder a las iniciativas del Padre, de obedecer sus mandatos, ir según el Padre envía, y revelarnos a Dios, es apropiado para el papel del Hijo.
El Espíritu Santo
Trae la convicción de pecado, renueva el corazón (regeneración) e ilumina la verdad del evangelio. Aplica la obra redentora de Cristo a la vida del creyente, sella su salvación, cultiva el carácter cristiano, habita en la iglesia y la capacita con dones para el servicio.
Parte IIIHerejías contra la Trinidad
Una forma de tener más claro lo que es la Trinidad es conociendo lo que NO es la Trinidad, y las controversias que existen y han existido en relación con su definición.
Modalismo
Esta es una de las confusiones más comunes respecto a la Trinidad. Niega la existencia de tres personas distintas. Sostiene que Dios es una sola persona que se manifiesta en tres “modos”, máscaras o funciones sucesivas —primero como Padre en la creación, luego como Hijo en la redención, y finalmente como Espíritu Santo en la iglesia—. El modalismo destruye la realidad de las relaciones interpersonales dentro de la Deidad, y reduce la encarnación y la intercesión de Cristo a una mera representación o ilusión.
Una forma moderna de esta creencia son las iglesias unicitarias. Niegan la existencia de tres personas distintas en la Deidad. Afirman que Jesús es la totalidad de Dios: el Padre en el Antiguo Testamento, el Hijo durante la encarnación y el Espíritu Santo en la era de la iglesia. Para ellos, “Padre”, “Hijo” y “Espíritu Santo” no son tres personas coeternas, sino diferentes manifestaciones, títulos o modos de acción de un solo ser divino cuya única persona es Jesús.
Esta idea se refuta en Mateo 3:16–17.
Durante el bautismo de Jesús, se observan las tres personas en un mismo evento.
Arrianismo
El arrianismo es una de las desviaciones doctrinales más influyentes de la historia de la iglesia, surgida en el siglo IV por las enseñanzas de Arrio, un presbítero de Alejandría.
Enseña que solo el Padre es el Dios verdadero e increado. Afirma que el Hijo (Jesucristo) fue la primera y más elevada criatura hecha por Dios, pero que hubo un tiempo en que el Hijo no existía. El lema característico de los seguidores de Arrio era “Hubo un tiempo en que el Hijo no existía”, negando así su eternidad y consustancialidad con el Padre.
Esta idea se refuta en Juan 1:1.
Parte IVPrecaución con las analogías
A nivel popular, a menudo se han utilizado analogías sacadas de la naturaleza física. Por ejemplo, una analogía muy utilizada es la del huevo: está compuesto de yema, clara y cáscara, todo junto para formar un huevo completo. Otra de las analogías favoritas es la del agua, que se puede encontrar en estado sólido, líquido y en forma de vapor. A veces se han utilizado otros objetos materiales como ejemplos: un pastor, al instruir a su joven catecúmeno, intentó clarificar las tres personas en una de Dios planteando la siguiente pregunta: “¿Pantalones es singular o plural?”. Su respuesta fue que pantalones es singular en la parte superior y plural en la parte inferior.
Parece que Tertuliano tenía razón al afirmar que la doctrina de la Trinidad debe haber sido divinamente revelada, no construida de forma humana. Es tan absurda desde un punto de vista humano que nadie la habría inventado. No mantenemos la doctrina de la Trinidad porque sea evidente o lógicamente convincente por sí misma. La mantenemos porque Dios ha revelado que esto es como es. Como alguien ha dicho de esta doctrina: